| El Club - Historia - River Plate y la Seleccion Argentina | |
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LA HISTORIA DE RIVER Y LA SELECCION ARGENTINA
El Orgullo del país...
Desde 1930 hasta la fecha, la Selección argentina siempre mira a River tal vez mas que a ningún otro club para nutrirse. Para que los disfrute todo el país (menos algunos).
La costumbre, tal vez, se vaya desintegrando por la urgencia con la que los jugadores suelen ser vendidos a los clubes europeos. Pero aun así todavía tiene cierto sustento: en cada Selección argentina es posible reconocer apellidos vinculados a River. A ver, un ejemplo: ¿quién se anima a subestimar el orgullo que siente un hincha millonario cuando en la cancha, y con la celeste y blanca, está Pablito Aimar, ya lejos de casa?
Buena parte de la historia de la selección se forja en Nuñez. Y no es casual: a lo largo de esa misma historia, River se ha caracterizado por tener planteles ricos, de los mejores de cada época del fútbol local.
Alguien no recuerda, por caso, que fue River el que mayor cantidad de jugadores cedidos a la Selección que, conducida por el Flaco Menotti, levantó la Copa del Mundo por primera vez, en el 78. Eran cinco: Alonso, Luque, Ortiz, el Pato Fillol y Passarella. El Kaiser, nada menos, capitán de los campeones. Un símbolo del River multicampeón que, por si fuera poco y siete años mas tarde (es verdad, ya jugaban en Italia), protagonizó una guapeada histórica para que los argentinos no se perdieran lo que luego la magia de Diego en México 86. Fue, claro, en las Eliminatorias para el Mundial, en el Monumental y ante Perú, cuando con la complicidad de Ricardo Gareca transformó en triunfo lo que era empate (que Fillol habla salvado milagrosamente dos veces) y convirtió el pasaje a México lo que hasta allá era una penosa eliminación.
Y el recorrido a través de los años deja el mismo mensaje: entre River y la Selección hay algo irrompible. El cabezón Sívori deslumbrando en el Sudamericano de Lima del 57. El gran Amadeo Carrizo deteniendo al mismísimo Pelé en la final de la Copa de las Naciones del 64. Pumpido, Ruggeri y el Negro Enrique sosteniendo la estructura del equipo de Bilardo en México. Las manos de Goycochea para ganarse el bronce en varias ocasiones (durante el Mundial de Italia 90 se había ido y andaba por otros clubes; para la Copa América del 93 otra vez atajaba en River). Y los pibes, además, o los pibes que eran algunos jugadores en los momentos indicados: el Pelado Ramón Díaz en el Juvenil de Japón 79; el propio Pablo Aimar en Malasia 97.
Hoy, el romance sigue. Aunque para los jugadores hay destinos económicos más dulces que quedarse acá, siempre surge un Saviola entre los apellidos consagrados, un Mascherano que deja la vida en cada pelota, y le pone calentura al alma riverplatense de la celeste y blanca, un orgullo que rompe las barreras y es el orgullo de todos, orgullo del país.
Datos de una pasión:
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![]() José María Minella, capitán de la Selección, encabeza el desfile en el sudamericano de 1941. El Pepe fue uno de los símbolos de River.
Tres jugadores con experiencia, de la cantera millonaria, que le dieron muchas alegrías a la selección, Ortega, Almeida y Gallardo.
El pibito, Pablo Aimar nació de River y con pocos años de edad se ganó su lugarcito en la selección con Bielsa y Pekerman.
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